La regulación de la IA: ¿seguridad o barrera contra la competencia?
Estas últimas semanas hemos asistido a declaraciones de distintos gurús de la inteligencia artificial pidiendo una mayor regulación sobre esta tecnología. El origen de estas reclamaciones está en el incidente «Hugging Face» según el cual la compañía OPenAI reconocía que unos 1200 agentes autónomos de uno de sus modelos habrían escapado de las condiciones de laboratorio para atacar a la empresa que da nombre al incidente. Imagen generada con Grok La verdad es que, si uno estudia el caso, encuentra que la confesión de OPenAI no es del todo cierta. En primer lugar, el «cajón de arena» en el que se desarrollaba el experimento no estaba completamente cerrado. Al modelo de IA se le había pedido que resolviese algo más de 800 juegos que consistían en hackear sistemas, para realizar dicha tarea, necesitaba instalar una serie de programas y acceder a Internet para conseguirlos. Como OPenAI finalmente reconoció, el cajón de arena permitía la conexión a Internet, lo que provocó el incident...