Rearme atómico: señales inquietantes de una nueva Guerra Fría

Imagen generada con Sora de ChatGPT


Los que nos hemos criado entre los años 70 y 80 del siglo pasado sabemos del miedo a una guerra nuclear. Nos encontrábamos en el fragor de la Guerra Fría y, aunque la doctrina de la Destrucción Mutua Asegurada parecía frenar la tentación de las dos grandes potencias de emplear sus armas nucleares en un conflicto, el mundo no estaba totalmente a salvo de que un error de percepción o en la transmisión de órdenes no nos abocase a un holocausto nuclear.

La caída del Muro de Berlín y la posterior disolución de la Unión Soviética nos hicieron creer que habíamos conjurado el peligro. La invasión rusa de Ucrania y las amenazas de Putin de emplear el arma nuclear contra aquellos países que osasen intervenir en el conflicto, nos despertaron a la cruda realidad: las armas nucleares siguen siendo el comodín de la disuasión y una amenaza cierta a nuestra seguridad.

De hecho, el pasado 8 de junio, Rusia lanzó contra Ucrania un misil hipersónico IRBM 9M729 ORESHNIC con capacidad dual. Es decir, capaz de portar ojivas convencionales o nucleares. La capacidad dual añade una capa de complejidad a la defensa antimisil, puesto que, hasta el momento del impacto, no sabemos si va armado con una ojiva nuclear o convencional, lo que complica mucho la respuesta preventiva.

A todo esto, tenemos que añadir que potencias nucleares medias —Israel, India y Pakistán— también están dotadas de armamento nuclear, al tiempo de estar inmersas en conflictos eternos con sus vecinos. Esta situación no es para nada tranquilizadora, sobre todo, si tenemos en cuenta que Irán —competidor por la hegemonía en Oriente Medio con Israel— lleva decenios intentando desarrollar su propio programa de armas nucleares.

Por si fuera poco, las nueve potencias nucleares (Rusia, China, EE.UU, Gran Bretaña, Francia, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte) están inmersas en la modernización de sus arsenales nucleares. De hecho, Trump insiste en volver a realizar pruebas nucleares (la última tuvo lugar en 1992).

La Unión Europea está en una fase de rearme para, entre otras cosas, dejar de depender de los EE.UU en materia de defensa y tener capacidad suficiente para enfrentar una agresión rusa. Para ello, necesita capacidad de disuasión, o lo que es lo mismo, disponer de una capacidad nuclear creíble.

No sé que conclusiones sacar de todo esto. Por eso dejo en el aíre estas tres preguntas:

  • ¿Estamos ante una nueva etapa de rearme nuclear que nos aboque a otra Guerra Fría?
  • ¿Es inevitable?
  • ¿Cómo afrontar este nuevo periodo de la historia?

Por si quieres ampliar:



Comentarios

  1. Leído este artículo, se me antoja no poder responder con criterio, pero "a bote pronto" si que estoy ha ido "in crechendo" que viene de más atrás y que la lucha por el poder y la hegemonía ha sido un viejo resorte de todo político que se precie. Pero, hay algo de verdad? Y defino esa verdad. Hay arsenal nuclear como para destruir este mundo, o quizás, son buenos jugadores de mus, lanzando faroles? El "americano" quiere hacer pruebas, así ver el potencial. El ruso ya manda y amenaza. En medio europa, mirando al cielo a ver si pasa algo. El ser humano es capaz de volver a caer en la misma piedra. No será que ahora, a pesar de tanta información, somos más ignorantes y manipulables y realmente no sabemos que pasa? Y así, como no nos afecta, miramos a otro lado? No es lo nuclear el problema, es lo artificial que es nuestra inteligencia. Creo que la defensa no es la solución, la silución es reaccionar a lo dormidos que nos tienen y pasar al ataque, con indiferencia y menos votos. Dixit

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