Porsche, satélites y licencias: cómo el software propietario está matando la propiedad privada

Imagen creada con ChatGPT

Esto no es ciencia ficción: ya está ocurriendo.

A principios de diciembre de 2025, hace apenas dos meses, unos centenares de propietarios de vehículos de una de las marcas más exclusivas, Porsche, se llevaron una terrible sorpresa: sus carísimos coches no arrancaban. Y no, no se trataba de un problema mecánico, sino de software. ¿De software?, os preguntaréis. Pues, sí, del maldito software. Estos automóviles llevan instalado un sistema de seguridad antirrobo llamado Vehicle Tracking System (VTS) que rastrea donde se encuentra el coche a fin de encontrarlo en caso de robo e inmovilizarlos. ¿Qué pasó? Por algún motivo, se perdió la conectividad con los satélites y el sistema de los vehículos, al no enlazar con estos, decidió inmovilizar los coches.

¿Qué nos enseña esto? Que los últimos modelos de coches dependen en extremo de factores informáticos que van más allá de la propia mecánica pero que influyen en ella. Cada vez estamos más cerca de conducir a través de una pantalla táctil o de una tablet. Y eso no es bueno por que la relación con algo mecánico debe ser mecánica. Es decir, acelero pisando un pedal que empuja y tira de una serie de cables y émbolos que liberan o cortan combustible. La comunicación con el vehículo es directa, sin intermediarios. Sin embargo, relacionar un efecto mecánico con una interfaz digital no es óptimo. Añadimos una capa que nada tiene que ver con el funcionamiento real de la máquina. Esa capa nueva, la digital, depende de una programación que no controlamos porque, como ya sabemos, el software no es tuyo sino de la empresa, que te concede una licencia de uso. Eso implica que el coche ya no es tuyo en su totalidad, sino que funcionará o no en función de los caprichos de la empresa propietaria del software instalado, que nos obligará a instalar actualizaciones (posiblemente de pago) queramos o no.

Este es un ejemplo claro de cómo el software propietario está erosionando la propiedad privada.Cada vez estamos más lejos de poseer aquello por lo que pagamos. Si seguimos en esta dinámica de digitalización de la conducción llegará el día en que te darás cuenta de que el automóvil, por el que has pagado una buena cantidad de dinero, no es tuyo.

¿Hasta qué punto eres realmente dueño de tu coche?

Quizás te interese:

Comentarios

Entradas populares de este blog

Piérdele el miedo a la terminal de Linux con estos 5 divertidos comandos

Fraudes que leo: La supraconcienca existe del Dr. Manuel Sans Segarra.

La guerra barata: cómo los drones están cambiando las reglas del conflicto