Libros que leo: Reconciliación de Juan Carlos I

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Reconciliación es un libro que ha despertado mucho morbo y expectación. Muchos querían que fuera un ajuste de cuentas del monarca contra su familia y sacaron de contexto, en reseñas y tertulias, algunas frases de los primeros capítulos. No es así. Como el título indica, es un libro que llama a la reconciliación nacional apelando a los principios y valores de la transición española de la cual fue uno de los principales protagonistas, si no el más importante.

El libro es también una especie de autobiografía en la que, a caballo del relato de su vida, nos muestra la historia de España tal como él la vivió.

Y, como no podía ser de otra manera, Don Juan Carlos reivindica lo que el considera sus tres grandes logros: el retorno de la monarquía a España, la transición a la democracia y la proyección internacional de un país que había vivido encerrado en sí mismo durante los cuarenta años de la dictadura del general Franco.

Tampoco renuncia a mostrar su desencanto por el exilio que está sufriendo tras 39 años de servicio como rey.

El libro se divide en siete partes. La primera, titulada En la soledad del desierto es la más amarga de todas. Como ya hemos dicho, Juan Carlos I no entiende la desafección de los ciudadanos y de una parte del espectro político hacia él. Acepta el exilio como un servicio a la monarquía para evitar problemas a su hijo, Felipe VI. Esta es la parte en la que algunos morbosos han intentado buscar un enfrentamiento entre padre e hijo que el propio rey Juan Carlos desmiente. Él sabe que el rey Felipe está condicionado por las circunstancias y que debe mantener una relación distante con él. Y lo acepta, no lo recrimina.

Una juventud caótica da nombre a la segunda parte. En ella, D. Juan Carlos nos cuenta su infancia y juventud. Una infancia en la que, con ocho años, es internado en un colegio en Lausana (Suiza) y, dos años después, es enviado a España por su padre —tras haberlo acordado con el general Franco— para educarse en nuestro país. Quitando las vacaciones, el entonces príncipe Juan Carlos pasó toda su infancia alejado de su familia, en el centro de intrigas políticas que, por su edad, no entendía. En esta sección del libro, el monarca nos cuenta cómo fue su formación militar, su paso por la universidad y cómo conoció a la reina Sofía. Todo ello en el marco de sus entrevistas con Franco y la relación con sus tutores.

En Cuando yo no era nadie nos adentramos en un periodo de incertidumbre. Ya se había casado con la reina Sofía pero, a pesar de vivir en España desde los diez años y estar «apadrinado» por Franco, no estaba nada claro que fuera el heredero al trono. De hecho, en muchos círculos del régimen no estaba bien vista una restauración borbónica. No fue hasta 1969, cuando Franco se decidió a nombrarlo heredero.

Este nombramiento no fue bien recibido por su padre Don Juan que esperaba ser quien restaurara la monarquía en España. Fueron tiempos duros y estuvieron seis meses sin hablarse hasta que se reconciliaron. Desde su nombramiento como heredero, Don Juan Carlos y Doña Sofía iniciaron una larga serie de viajes en los que se entrevistaron con los principales líderes mundiales para buscar apoyos una vez que, el entonces príncipe, alcanzase el poder.

La cuarta parte, Cambié España… a pesar de todo, es, desde mi punto de vista, la más interesante. En ella, el rey Juan Carlos nos cuenta como fue la transición. Como él mismo narra, no fue un proceso fácil. Los protagonistas de la misma solo tenían claras un par cosas: traer la democracia a España de forma pacífica y cerrar las heridas que provocaron la Guerra Civil y la dictadura. El proceso era difícil: por un lado estaban aquellos que no querían cambiar nada —los conocidos como el búnker—; por otro, las Fuerzas Armadas que podían decantar el proceso a un lado u otro. También estaban los que pujaban por un cambio rápido y una ruptura total con la dictadura. Don Juan Carlos optó por el consejo que le dio Torcuato Fernández Miranda: «Ir de la ley a la ley pasando por la ley».

Una vez instaurada la democracia en España, Juan Carlos I se autoasignó la misión de promocionar la imagen de nuestro país en el mundo. Nos lo cuenta en La configuración del prestigio de España. Lo interesante de esta parte es que podemos conocer de primera mano como se gestaron acontecimientos como el del ingreso de España en la Comunidad Europea, su relación con distintos líderes internacionales (incluyendo el famoso ¡Por qué no te callas! a Hugo Chávez). No solo eso, también podemos observar la evolución del prestigio de nuestra nación a lo largo de los años.

Las dos últimas partes son más amargas. En Mis renuncias y Mi diario de Abu Dabi, el monarca lamenta que los errores cometidos en su vida privada empañen los logros conseguidos durante su reinado, al tiempo que se entristece por su forzado exilio, amortiguado por la convivencia con su nieto Froilán, que se ha trasladado a vivir a Abu Dabi.

Reconciliación es un libro imprescindible para aquellos que quieran conocer la historia de España de mediados del siglo XX hasta la actualidad. Narrada por uno de sus protagonistas principales, tenemos acceso a su visión de como fue. Don Juan Carlos no solo reivindica los logros de su reinado, sino que aboga por recuperar el consenso que hizo posible la Transición Española cuando, enemigos entonces irreconciliables, dejaron de lado sus diferencias para conseguir la reconciliación que da título a su libro.

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