Emplear sus mismas armas
Llevo mucho tiempo sin postear. Al principio fue la falta de creatividad. Después, la avalancha de actualidad que hemos sufrido y sobre la que no quería opinar en caliente.
Uno de los conceptos de actualidad viene siendo el tan manido de la guerra híbrida. La invasión de Ceuta y las provocaciones de Rusia a países de la OTAN han sido definidas como acciones de este tipo de guerra. Y puede que tengan razón en el diagnóstico, pero no en la cura.
El problema está en que la guerra híbrida se basa en acciones que, por un lado, nos impiden acusar de forma directa a los culpables y, por otro, la magnitud del daño no justifica una respuesta militar. Y, claro, la respuesta fácil es no hacer nada. Pero la guerra híbrida, como su nombre indica, es una guerra. La guerra puede ser ofensiva o defensiva. La guerra híbrida también puede serlo y el hecho de no responder con el uso de la fuerza no exime de una réplica acorde al daño recibido.
Existen muchas herramientas: sanciones económicas, financiación y apoyo a grupos contrarios al gobierno de la nación hostil, aislamiento diplomático o acciones propagandísticas que minen la credibilidad y el prestigio del atacante. En resumen, emplear sus mismas armas.
¿Por qué no se hace?
Comentarios
Publicar un comentario