Jerarquía, expertos y malas decisiones
Los procesos de toma de decisiones suelen basarse en dos pilares: la jerarquía y la experiencia. De por sí, esto no es malo, pero en ocasiones apoyarse en una jerarquía estricta y en la «infalibilidad» de los expertos puede ralentizar el ciclo de la decisión y, peor aún, generar decisiones de peor calidad. La mayor parte de las organizaciones están estructuradas de forma jerárquica. Siempre hay un responsable investido de autoridad que es el que tiene la responsabilidad de tomar la decisión. El proceso suele ser el siguiente: desde la dirección se pide a los escalones inferiores determinada información. Estos proporcionan lo solicitado y el jefe decide. Hay que preguntarse qué pasa cuando, durante este proceso, los escalones intermedios encuentran datos o llegan a conclusiones no solicitadas. En ocasiones, estos líderes intermedios creen —o son obligados a creer— que el jefe tiene todas las respuestas por lo que se ven disuadidos de preguntar o de aportar nuevos enfoques al proceso d...